Puntos clave
- El Williams %R compara el cierre con el máximo y el mínimo de un tramo reciente y devuelve un valor entre 0 y -100.
- El %R equivale al estocástico: el estocástico básico es igual a 100 más el %R, así que no hay ventaja oculta en elegir uno.
- Una lectura extrema también puede describir una tendencia fuerte, por lo que no equivale a un cambio de dirección.
- En una prueba de clase con comisiones, una regla adaptada del indicador tuvo un drawdown de dos a tres veces su retorno anual.
- Cada variante que se prueba sobre el mismo historial aumenta la probabilidad de que una funcione por casualidad.
El Williams %R es un indicador que da lecturas entre 0 y -100, siempre negativas, y que muchos gráficos muestran como una línea que sube y baja entre dos bandas. Quien lo ve por primera vez suele preguntarse dos cosas: qué está calculando exactamente y si una lectura extrema significa que el precio va a cambiar de dirección.
La primera pregunta se responde con una fórmula de tres números. La segunda, con una prueba. El %R no mide si el mercado está caro o barato: mide en qué punto del rango reciente cerró el precio, y esa información por sí sola no dice qué viene después.
¿Qué calcula el Williams %R?
El indicador toma un número de periodos, por ejemplo 14, y busca dos extremos en ese tramo: el máximo más alto y el mínimo más bajo. Esos dos valores definen el rango recorrido por el precio. Luego mide qué tan lejos quedó el cierre actual del máximo más alto, como proporción de ese rango.
La fórmula es: %R = (máximo más alto - cierre) / (máximo más alto - mínimo más bajo) x -100.
Un cierre justo en el máximo del tramo da 0. Un cierre justo en el mínimo da -100. Todo lo demás queda entre los dos. El signo negativo se explica por la forma de la fórmula: la distancia al máximo se multiplica por -100, y la escala resultante queda en el lado negativo. En clase se especuló con que se eligió así por claridad visual; lo importante es que no cambia lo que mide.
Un ejemplo con números
Este es un ejemplo ilustrativo, con cifras inventadas para mostrar la aritmética. Supón que en los últimos 14 periodos el máximo más alto fue 110 y el mínimo más bajo fue 100, y que el cierre actual es 104.
El numerador es 110 - 104 = 6. El denominador es 110 - 100 = 10. El cociente es 0,6, y al multiplicarlo por -100 queda un %R de -60. Dicho en palabras: el cierre está a 60% del rango por debajo del máximo, es decir, en el 40% inferior de ese tramo.
Si mañana el cierre sube a 109, el %R pasa a -10. Si baja a 101, pasa a -90. Con esos tres cálculos ya tienes todo el indicador.

Es el mismo indicador que el estocástico, al revés
Una de las observaciones más útiles de la clase es que el Williams %R y el oscilador estocástico miden prácticamente lo mismo. El estocástico en su forma básica se escribe como (cierre - mínimo más bajo) / (máximo más alto - mínimo más bajo) x 100, y el resultado es igual a 100 más el valor del %R.
En el ejemplo anterior, el estocástico daría 40 y el %R daría -60. Dos escalas distintas para la misma información. El estocástico suele usarse además con líneas suavizadas, una rápida y otra lenta, y sus cruces son parte de las señales habituales; el %R se suele leer sin suavizar.
Que sean equivalentes tiene una consecuencia práctica: no vas a encontrar una ventaja escondida en elegir uno u otro. Lo que importa es cómo usas la lectura.
Qué se supone que significa una lectura extrema
La lectura convencional dice que valores cercanos a 0 indican sobrecompra y valores cercanos a -100 indican sobreventa. La idea es que un cierre pegado al máximo del tramo reciente representa un precio estirado, y que uno pegado al mínimo representa un precio agotado.
El problema aparece al convertir esa lectura en una regla de acción. Un cierre cerca del máximo también describe una tendencia fuerte, no solo un exceso. En una tendencia sostenida, el indicador puede permanecer mucho tiempo en la zona extrema sin que el precio cambie de dirección. Por eso el uso de un oscilador como señal aislada es discutible, y la literatura clásica de análisis técnico, como la obra de John Murphy, recomienda leerlo junto con el contexto de tendencia.
Qué mostró la prueba de clase
En la clase se programó una regla basada en el mismo tipo de lógica: entrar según una condición del oscilador sobre un índice bursátil, con datos diarios desde 2012 y comisiones incluidas. El instructor aclaró que las estrategias originales de Williams ya no resultan rentables, y que por eso la versión probada era una adaptación.
La primera versión, con salida a una vela, tuvo un resultado pobre. Al explorar otras salidas, la curva mejoraba un poco, pero al incluir comisiones el drawdown resultaba dos o tres veces mayor que el retorno anual. Con esa relación, la conclusión del propio instructor fue que, tal como estaba, no valía la pena.
Son resultados de una demostración con una regla de ejemplo, no una evaluación formal. Pero ilustran algo importante: un indicador conocido y bien definido puede no producir ninguna ventaja por sí solo, y los costos pueden borrar lo poco que parecía haber.
Variantes que se exploraron y su riesgo
Para intentar mejorar la regla se probaron tres cambios. Uno fue una versión muy corta del RSI, de dos periodos, que reacciona de inmediato al último movimiento. Otro fue comparar la lectura del oscilador con la de una vela antes para medir su aceleración o desaceleración. El tercero fue cambiar el tamaño fijo de la posición.
Cada variante añade parámetros y decisiones. Mientras más se prueban sobre el mismo historial, mayor es la probabilidad de que alguna se vea bien por casualidad. Esto se conoce como sobreajuste del backtest, y Bailey y sus coautores lo describen en un artículo sobre la probabilidad de sobreajuste.
Una prueba en tres pasos
- Calcula el indicador a mano una vez. Si no puedes reproducir la lectura con máximo, mínimo y cierre, no sabes qué estás probando.
- Escribe la regla completa antes de mirar resultados. Qué lectura abre, qué cierra y cuánto dura la operación.
- Prueba con costos y compara contra no hacer nada. Si la regla no supera al historial sin ella, el indicador no aporta.
Un indicador es una forma de medir, no de decidir
El Williams %R es útil como lectura: te dice dónde cerró el precio dentro de su rango reciente. Lo que ese dato significa depende del contexto, del activo y de la regla que construyas alrededor. Tratarlo como una orden de comprar o vender es saltarse la parte difícil.
Un indicador responde una pregunta concreta; si no sabes cuál es, la señal que da no significa lo que crees.
Para aprender a leer y probar indicadores con este enfoque, el programa Análisis Técnico Especializado en Indicadores los trabaja uno a uno.
Contenido educativo. Cronoss no es bróker, firma de inversión ni asesor financiero, y nada de lo anterior constituye una recomendación de inversión.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el Williams %R?
Se toma el máximo más alto y el mínimo más bajo de un número de periodos, se resta el cierre al máximo, se divide entre el rango y se multiplica por -100. Un cierre en el máximo da 0 y uno en el mínimo da -100.
¿Cuál es la diferencia entre el Williams %R y el estocástico?
Miden lo mismo con escalas distintas: el estocástico básico es igual a 100 más el %R. La diferencia práctica es que el estocástico suele usarse con líneas suavizadas y el %R sin suavizar.
¿Una lectura cercana a -100 indica que el precio va a subir?
No necesariamente. Indica que el cierre quedó cerca del mínimo del tramo reciente, algo que también ocurre en tendencias bajistas fuertes. Por eso conviene leerlo con contexto de tendencia y probar la regla con datos.
¿Por qué el Williams %R es negativo?
Porque la fórmula multiplica la distancia al máximo por -100. En clase se especuló con que se eligió así por claridad visual, pero no cambia lo que mide.



